El gusto por las motos y todo lo que aquello involucra, muchas veces es toda una forma de vida. La posibilidad de llevar un casco, una chaqueta acorde a la ocasión, uno que otro adorno a la vestimenta o tan sólo la idea de montar una moto, resulta casi un acto sublime. Lamentablemente, este modo de vida conlleva la eterna lucha con el clima, asunto que lógicamente se escapa de las manos humanas.

Entonces, ¿cómo es posible mantener a lo largo de la vida esta pasión si gran parte del tiempo existen más factores que juegan en contra? Quedarse con las baratas alternativas de mirar por televisión un programa motoquero o leer una y otra vez los artículos de una revista de motos hasta que el clima mejore no solucionan para nada la ansiedad que provoca ver a nuestra moto allí, descansando en su garaje esperando por nuestra dosis de adrenalina para recorrer una vez más los caminos. Si desde pequeño te interesó más el mundo de las motos que los estudios en la universidad o la idea de pasar el resto de tu vida trabajando en una oficina, probablemente tu futuro también esté sobre ruedas y sólo hay que barajar algunas alternativas.

El Tourist Trophy de la isla de Man es una competición contrarreloj que se celebra desde hace más de cien años y es probablemente la prueba de velocidad de motos más antigua que se sigue disputando. Cada año cientos de miles de aficionados se acercan a las carreteras cerradas al tráfico para la ocasión en las que disfrutan de lo que ya es una tradición de la antigua colonia británica.

Pero los primeros campeonatos de motociclismo son de unos cuantos años antes, ya que se comenzaron a organizar en 1896, competición que dio paso cincuenta años después al Mundial de Motociclismo de Velocidad en las que se dividían las categorías por la cilindrada de cada una de las máquinas. Llegaron a existir cinco categorías a la vez: 50 (después sustituida por 80), 125, 250, 350 y 500, aunque para los ochenta se eliminaron la de 80 y la de 350 centímetros cúbicos, y a principios del siglo XXI la categoría de 500 se sustituyó por MotoGP, en la que actualmente se puede llevar una cilindrada de 800cc. Hace apenas dos o tres años también cambió la categoría de 250 por Moto2, con 600cc de potencia máxima.

Seguramente te hayas planteado en más de una ocasión coger tu moto y hacer un viaje, ser el protagonista de tu propia aventura después de haber leído cómo otros grandes viajeros han recorrido el mundo…

Lo primero que habrás pensado es a dónde quieres llegar, y por lo tanto lo segundo será cómo. Lo más recomendable es que vayas aumentando la dificultad de tus viajes en función de la experiencia, así que si es la primera vez que viajas en moto no hace falta que llegues a China.


Tanto si cruzas alguna frontera, como si te quedas dentro de México, tendrás que planificar el recorrido: calcular los kilómetros totales del viaje, el tiempo que emplearás, ver las carreteras que mejor te convengan, así como lugares de descanso, repostaje, y peajes. Una vez tengas decidido el recorrido, es fundamental que toda la documentación, tanto la de la moto, como la tuya propia, esté en regla. Asegúrate además que tu moto es la idónea para el tipo de viaje que quieres hacer.

En el caso de que viajes al extranjero, infórmate en las embajadas de cada país de los papeles que son necesarios y hazlo con bastante tiempo de antelación, ya que obtener los visados no es cosa de un día. Allí mismo te ofrecerán toda la información que necesites sobre tu destino, será fundamental que conozcas las costumbres del lugar al que vayas, y te conciencies de que tendrás que adaptarte a ellas, ya sabes: «allá donde fueres, haz lo que vieres». Infórmate también sobre seguros médicos, puede que no le des uso, pero nunca está de más.

A la hora de hacer el equipaje piensa que todo lo que lleves de más será un lastre, así que evita el equipaje pesado, incluye alguna herramienta indispensable a poder ser multiuso que pueda sacarte de alguna situación complicada, y en cuanto a la ropa que sea ligera y práctica.

1. La moto tiene que estar en perfectas condiciones.
2. Usa el equipo de protección adecuado.
3. Recuerda que vas en un vehículo invisible: Nunca asumas que te están viendo o que te vieron.
4. Vigila a la demás gente: No asumas que los demás conductores son gente pensante, maneja de forma
defensiva, no pongas tu vida en sus manos.
5. Revisa constantemente el camino.
6. Conoce lo que hay detrás de ti.
7. Vigila a los coches que cambian de carriles y dan vuelta a la izquierda. Son, junto con los que se pasan los altos, la causa de los peores accidentes.
8. Conoce la superficie del camino. Evita el área negra del pavimento.
9. SENCILLAMENTE ¡¡BAJALE!!
10. Maneja inteligentemente: siempre de forma controlada y por debajo de tus capacidades.

Saber cómo evitar el robo de tu moto es fundamental, tanto que a veces toda la precaución es poca. Aquí tienes diez consejos para que los amigos de lo ajeno no alcancen su objetivo y tu moto nunca se separe de ti.

1. Bloquea la dirección
Hazlo siempre y que no se te olvide, tal como te bajes de tu moto bloquea la dirección antes de sacar la llave del contacto. Es fácil, rápido, y si no utilizas ningún antirrobo porque es una parada muy breve así evitarás que se lleven tu moto empujando.

2. Utiliza sistemas antirrobo
A no ser que pares y te quedes al lado de tu moto, sin perderla de vista, además de bloquear la dirección es fundamental utilizar un sistema antirrobo

Un candado de disco, una cadena o un candado de horquilla se tarda sólo unos segundos en colocar y se lo pondrá mucho más difícil a quien se quiera llevar tu moto sin tu permiso.

Recibe todas las motos nuevas en tu correo: